14
May
Testigos eficaces

Testigos eficaces
Leer | FILIPENSES 2.12-16
14 de mayo de 2013
Algunos de los testimonios más poderosos provienen de personas que han pasado por circunstancias dolorosas. Considere cómo se ha extendido el evangelio en partes del mundo donde abundan la pobreza y la opresión. Piense ahora en cómo le han impactado a usted las historias de quienes antes fueron criminales, víctimas de abusos y prisioneros por la fe. El poder de Dios se manifiesta en los momentos de mayor debilidad del ser humano.
La respuesta de los creyentes a las crisis determinará si se convierten en testigos más útiles como resultado de las dificultades. Muchas personas cometen el error de concentrarse en la voluntad del hombre, en vez de hacerlo en la soberanía del Señor. Por eso les resulta imposible creer que el Señor sacará resultados positivos de su dolor.
Quienes se sobreponen a sus circunstancias, entienden que Dios usa cada experiencia para bien de sus vidas (Ro 8.28). Para confiar en ese principio, debemos comprender que lo que experimentamos está bajo la autoridad de un Padre misericordioso y compasivo.
El tiempo de Pablo en la cárcel dio mejor y más abundante fruto del que pudo él haber producido de otra manera (Fil 1.13). Presentó el evangelio a la élite militar romana, debido a que estuvo encadenado a soldados, día tras día, durante años. Cuando dirigimos nuestra atención a Cristo, Él nos muestra oportunidades para alcanzar a otras personas con el evangelio. Son, en muchos casos, oportunidades que no habríamos tenido, a no ser por las circunstancias difíciles que Dios ha permitido que lleguen a nuestra vida.
13
May
Jesús: El único camino al cielo

Jesús: El único camino al cielo
Leer | JUAN 10.1-11
13 de mayo de 2013
Aunque el mundo tiene muchas religiones, solo hay un camino para llegar al cielo. Jesús dice claramente: “Nadie viene al Padre, sino por mí” (Jn 14.6). Para enfatizar este punto, Él usó varias descripciones metafóricas, llamándose a sí mismo: el pan de vida, la puerta, el buen pastor, y el camino (6.51; 10.9, 11; 14.6).
Dios no espera que usted cumpla con algún tipo de ritual para hacer de Jesús el Señor de su vida —puede utilizar las palabras que quiera. Pero algunos elementos bíblicos son esenciales cuando se inicia una relación con Él:
• Confiese su pecado y reconozca su necesidad de un Salvador (1 Jn 1.9).
• Ponga su fe en Cristo como el único Salvador, reconociendo que Él murió por sus pecados, fue sepultado, y resucitó tres días después (Jn 3.16; 1 Co 15.3, 4.).
• Crea que sus pecados son perdonados, y que su nombre está escrito en el libro de la vida del Cordero (1 Jn 5.11-13).
• Crea que sus pecados son perdonados, y que su nombre está escrito en el libro de la vida del Cordero (1 Jn 5.11-13).
Cada persona tiene que tomar una decisión. La muerte es inevitable, pero podemos decidir entre ir al tormento eterno o a la hermosura eterna de la presencia de Dios. Permítame ser muy claro, lo que una persona piense acerca del cielo y el infierno no influirá en Dios en lo más mínimo. Las personas no serán juzgadas por su punto de vista, sino por la verdad de la Palabra de Dios.
La Biblia declara que hay un solo camino al cielo: la fe en Jesucristo. Su evangelio es un camino recto, del abismo del pecado a la gloria del cielo, con la promesa de una vida abundante desde ahora mismo. Lo que tenemos que hacer es cruzar la Puerta y seguir el Camino; entonces el Pan vivo nos sustentará.






